La reencarnación es una creencia que varía considerablemente entre las diferentes religiones y tradiciones espirituales.
Aquí presento una visión general de cómo algunas de las principales religiones del mundo abordan el concepto de la reencarnación:
Hinduismo
El hinduismo es una de las religiones que más firmemente sostiene la creencia en la reencarnación. Según la doctrina del samsara, las almas pasan por un ciclo continuo de nacimiento, muerte y renacimiento. Este ciclo está influenciado por el karma, que es la suma de las acciones de una persona en esta vida y en vidas anteriores. El objetivo final es alcanzar la moksha, o liberación, y salir del ciclo de samsara.
Budismo
El budismo también enseña la creencia en la reencarnación, aunque con algunas diferencias respecto al hinduismo. En lugar de una «alma» eterna que reencarna, el budismo enseña que es un continuo de conciencia lo que pasa de una vida a otra. El ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento es también impulsado por el karma. El objetivo es alcanzar el nirvana, la liberación del ciclo de renacimientos y el sufrimiento inherente a la existencia.
Jainismo
El jainismo, al igual que el hinduismo y el budismo, sostiene una creencia en la reencarnación y el karma. Según los jainas, las almas son entidades eternas que pasan por ciclos de nacimiento y muerte. El objetivo es alcanzar la moksha a través de una vida de rectitud y la acumulación de buen karma, liberándose del ciclo de reencarnaciones.
Sijismo
El sijismo también acepta la creencia en la reencarnación y el karma. Los sijs creen que las almas pasan por un ciclo de nacimiento y muerte hasta que alcanzan la unión con Dios. Esta unión se logra a través de la devoción, el servicio desinteresado y la meditación en el nombre de Dios.
Cristianismo
La mayoría de las denominaciones cristianas no creen en la reencarnación. Según la doctrina cristiana, los seres humanos viven una sola vida, y después de la muerte, son juzgados por Dios. Basado en su fe y acciones durante la vida, las almas son enviadas al cielo o al infierno. Sin embargo, algunas sectas esotéricas y grupos gnósticos en la antigüedad sí incorporaron la reencarnación en sus creencias.
Islam
El islam rechaza la creencia en la reencarnación. Los musulmanes creen que cada persona vive una sola vida y después de la muerte, serán resucitados y juzgados por Dios en el Día del Juicio. Según sus obras y su fe, serán enviados al paraíso o al infierno.
Judaísmo
El judaísmo tradicionalmente no enfatiza la reencarnación, aunque hay variaciones en la creencia. El concepto de gilgul (transmigración de las almas) es una enseñanza esotérica que se encuentra en la mística judía, especialmente en la Cábala. Sin embargo, la mayoría de las corrientes del judaísmo contemporáneo no enseñan la reencarnación como una creencia central.
Nuevas Religiones y Espiritualidades
En muchas nuevas religiones y movimientos espirituales contemporáneos, la reencarnación es una creencia común. Estas incluyen el espiritismo, la teosofía y diversas formas de espiritualidad New Age, que combinan elementos de diferentes tradiciones para crear sistemas de creencias sincréticos.
Mientras que algunas religiones como el hinduismo, el budismo y el jainismo la consideran un principio central, otras como el cristianismo y el islam la rechazan en favor de una vida única y un juicio final.
La reencarnación no ha sido una creencia central o aceptada oficialmente por el cristianismo ortodoxo a lo largo de su historia. Sin embargo, existen algunos momentos y movimientos en la historia del cristianismo primitivo donde la reencarnación fue discutida o incluso aceptada por ciertos grupos.
Gnosticismo y Orígenes
Durante los primeros siglos del cristianismo, hubo varias sectas gnósticas que sí creían en la reencarnación. El gnosticismo era una corriente de pensamiento esotérico que combinaba elementos del cristianismo con creencias filosóficas y religiosas orientales y helenísticas. Los gnósticos veían el mundo material como una creación imperfecta y el objetivo espiritual era liberarse de él, una creencia que a veces se alineaba con ideas de reencarnación.
Orígenes de Alejandría
Uno de los teólogos más influyentes en el cristianismo primitivo, Orígenes de Alejandría (185-254 d.C.), es a menudo mencionado en discusiones sobre la reencarnación. Orígenes escribió sobre la preexistencia del alma, lo que llevó a interpretaciones y especulaciones acerca de la reencarnación. Aunque no enseñó explícitamente la reencarnación como se entiende en el hinduismo o el budismo, sus ideas sobre la preexistencia del alma y la purificación progresiva a través de múltiples vidas en diferentes formas fueron polémicas y llevaron a que algunas de sus enseñanzas fueran condenadas más tarde por la iglesia.
Concilio de Nicea y Condenas Posteriores
La ortodoxia cristiana se consolidó a través de una serie de concilios ecuménicos, empezando por el Concilio de Nicea en 325 d.C. Durante estos concilios, se definieron muchas de las creencias centrales del cristianismo y se condenaron como heréticas muchas otras. Las ideas de la preexistencia del alma y la reencarnación fueron oficialmente rechazadas en estos concilios. En particular, el Segundo Concilio de Constantinopla en 553 d.C. condenó la enseñanza de Orígenes, lo que marcó un rechazo claro y formal de la reencarnación en la doctrina cristiana ortodoxa.
Pensamiento Esotérico y Movimiento New Age
A pesar de su rechazo por la ortodoxia cristiana, la reencarnación ha persistido en algunos círculos esotéricos y en el pensamiento de varios movimientos New Age. Estos movimientos tienden a combinar creencias de diversas tradiciones religiosas y filosóficas, y a menudo incluyen la reencarnación como una de sus doctrinas.
En resumen, aunque la reencarnación fue discutida y considerada por algunos grupos y pensadores en los primeros siglos del cristianismo, nunca fue adoptada como una doctrina oficial por la iglesia cristiana ortodoxa.
Los concilios ecuménicos y los desarrollos doctrinales posteriores llevaron a su condena y rechazo formal. Sin embargo, la idea ha persistido en algunos movimientos esotéricos y en la espiritualidad contemporánea.
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